Por Claudia Rojas
Coneme / El caso de Edith volvió a sacudir el debate en el Congreso de la Ciudad de México, donde la exigencia de justicia derivó en un enfrentamiento directo entre la oposición y la mayoría oficialista por el alcance de las acciones legislativas.
Desde la tribuna, la coordinadora del PRI, Tania Larios, lanzó una crítica frontal al Punto de Acuerdo impulsado por Morena, al que acusó de ser insuficiente y de evitar tocar a las autoridades señaladas por presunta negligencia. Incluso, antes de entrar al fondo, cuestionó la atención de la diputada promovente: “estamos discutiendo su Punto de Acuerdo y no hay interés en escuchar”, recriminó, calificando la actitud como una muestra de falta de sensibilidad.
La legisladora priista centró su posicionamiento en lo que consideró una estrategia del grupo mayoritario para controlar la narrativa del caso. Señaló que, pese a existir propuestas del PRI y del PAN sobre el mismo tema, se dio prioridad a la de Morena con el objetivo de “acotar la discusión” y evitar un exhorto más contundente. “No quieren investigar la corrupción dentro de la Fiscalía ni sancionar a los responsables”, sostuvo.
En su intervención, también puso énfasis en el origen de la visibilidad del caso, atribuyéndolo a la presión de la familia de la víctima. “Si no fuera porque los padres de Edith tomaron las calles y alzaron la voz, este caso se habría quedado en el olvido”, afirmó, advirtiendo sobre un patrón de invisibilización institucional.
Larios cuestionó además la postura de legisladores oficialistas que, según dijo, rechazaron que el caso se convierta en una “bandera política”. Frente a ello, respondió: “¿qué mejor bandera que exigir justicia para las mujeres?”, al tiempo que acusó a Morena de incongruencia por su historial de posicionamientos ante tragedias nacionales.
El discurso escaló hacia una crítica más amplia sobre la actuación del partido en el poder, al que atribuyó tolerancia frente a actos de corrupción y falta de voluntad para sancionar. En ese sentido, insistió en que el Congreso debe ir más allá de exhortos limitados y asumir un papel activo: llamar a comparecer a autoridades, transparentar investigaciones y garantizar castigos a los responsables.
Como cierre, la diputada reiteró su rechazo a cualquier intento de minimizar el caso y llamó a actuar con firmeza. “No a la impunidad”, expresó, al subrayar que el compromiso institucional debe traducirse en justicia efectiva para Edith y su familia, y no en resoluciones que —advirtió— queden solo en el discurso.
