Por Claudia Rojas
*La iniciativa plantea sancionar penalmente a patrones y autoridades que intervengan en la vida de los sindicatos
Coneme / El Congreso de la Ciudad de México aprobó el dictamen que propone reformar la Ley Federal del Trabajo para fortalecer la libertad sindical, presentado por el Diputado Juan Estuardo Rubio Gualito, Presidente de la Comisión de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social. La reforma busca combatir la discriminación contra las personas trabajadoras y sancionar penalmente a cualquier patrón o autoridad que se involucre en la vida de las organizaciones sindicales, y será presentada ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.
En su mensaje, el diputado de Morena recordó que durante décadas hubo trabajadores que no podían elegir libremente a sus representantes y contratos colectivos que se negociaban a sus espaldas, y subrayó que esa deuda histórica exige no solo reconocer los derechos en la ley, sino establecer mecanismos eficaces para garantizarlos. “Los derechos laborales no son concesiones de los patrones ni favores de las dirigencias sindicales. Son conquistas históricas de la clase trabajadora”, afirmó.
La reforma prohíbe expresamente la discriminación antisindical, de modo que ninguna persona trabajadora pueda ser perjudicada, despedida o condicionada en su empleo por pertenecer o no a un sindicato, o por participar en sus actividades. También busca fortalecer la democracia interna de las organizaciones, ampliar las prohibiciones contra quienes obstaculicen la participación de sus agremiados y reforzar la rendición de cuentas sobre el patrimonio sindical.
Rubio Gualito explicó que el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral puede verificar el cumplimiento de distintas obligaciones, pero carece de facultades suficientes para imponer directamente las sanciones administrativas correspondientes. Por ello, la reforma fortalece sus atribuciones sancionadoras y elimina obstáculos procesales innecesarios en determinados conflictos de seguridad social, para facilitar el acceso de las personas trabajadoras a la justicia.
Finalmente, sostuvo que los sindicatos deben estar al servicio de las y los trabajadores, nunca los trabajadores al servicio de sus dirigentes. “La libertad sindical no se negocia. Se respeta”, concluyó.
