Por Daniel Gómez Trejo
*Es reconocida como una activista en favor de la igualdad sustantiva y como lideresa comprometida con las mujeres que enfrentan violencia
Coneme / La psicóloga Maribel Santiago Arellanes hizo un llamado desde la tribuna del Senado para reconocer las aportaciones de las mujeres afromexicanas, de aquellas “que son parte fundamental de las familias y comunidades rurales de México”.
Ante senadoras y senadores señaló que “las mujeres negras somos triplemente discriminadas, por nuestra identidad, lengua” y género, por lo que es muy difícil que nos tomen en cuenta para ocupar espacios para la toma de decisiones.
Al inicio de la sesión de este miércoles, el presidente de la Mesa Directiva, Higinio Martínez Miranda, recordó que ella asistió a la Cámara para emitir un mensaje a la asamblea en su lengua originaria, el amuzgo, como parte del acuerdo que ratificó el Pleno para contribuir a la preservación, promoción y protección de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios.
Santiago Arellanes es indígena, del municipio de Ometepec, estado de Guerrero, una activista en favor de la igualdad sustantiva y de los derechos de las mujeres, las niñas, niños y adolescentes de comunidades originarias.
Forma parte activa del movimiento por el reconocimiento constitucional y el acceso a la educación, la salud y la justicia de este sector de la población; y es integrante de la coalición global contra el racismo sistemático y por las reparaciones.
Higinio Martínez agregó es reconocida en su región como promotora de su lengua y como lideresa comprometida con las mujeres que enfrentan violencia.
“Vengo a levantar la voz en nombre de mis hermanas que se encuentran en las comunidades rurales y forman parte activa del movimiento afromexicano, en la lucha por un reconocimiento constitucional colectivo y por el desarrollo en educación, salud y justicia”, expresó.
Afirmó sentirse orgullosa por ser una de las pocas mujeres “afroamuzgas guerrerenses” con más de 14 años de activismo por la igualdad sustantiva, de trabajar con las comunidades rurales más apartadas de los pueblos afromexicanos, hablando su lengua materna; “esto ha sido reconocido como una herencia especial”, expresó.
