Por Jorge Hernández
*Hay casos en los que hay la presencia de un menor de edad con vínculo afectivo derivado de la relación de concubinato o matrimonio, sin que sea necesariamente hija o hijo; y que lamentablemente por este vínculo, puede ser objeto de este tipo de violencia y no debe quedar exento de la protección.
Coneme / Con la finalidad de atender y erradicar cualquier tipo de violencia contra la mujer y contra menores de edad, la senadora Rocío Corona Nakamura, del Partido Verde, presentó una iniciativa para reformar la fracción VI del artículo 6 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, para actualizar su redacción al incluir en el concepto de “violencia por interpósita persona” a cualquier menor de edad con vínculo afectivo derivado de la relación de concubinato o matrimonio.
Explicó que la violencia a través de interpósita persona está definida en nuestra legislación como “cualquier acto u omisión que, con el objetivo de causar perjuicio o daño a las mujeres, se dirige contra las hijas y/o hijos, familiares o personas allegadas, ya sea que se tenga o se haya tenido relación de matrimonio o concubinato; o mantenga o se haya mantenido una relación de hecho con la persona agresora”.
Sin embargo, explicó que en la actualidad se deben reconocer los diferentes tipos de familias, por lo que recalcó que es importante actualizar la conceptualización de este delito, para que la protección a la familia sea integral y completa, es decir, no dejar a nadie fuera, “su redacción, debe de ser acorde a la constante evolución y cambio, en la conformación de la familia que, en nuestra sociedad de manera afortunada, se presenta con mayor diversidad”, señaló.
Afirmó que hay casos en los que hay la presencia de un menor de edad con vínculo afectivo derivado de la relación de concubinato o matrimonio, sin que sea necesariamente hija o hijo; y que lamentablemente por este vínculo, puede ser objeto de este tipo de violencia y no debe quedar exento de la protección.
En su intervención en tribuna, la senadora aseguró que “el espíritu de esta iniciativa es que se tiene que investigar de manera más profunda el vínculo afectivo y no únicamente el consanguíneo”, y recalcó que “la violencia no depende de un apellido ni desaparece porque no exista un acta de nacimiento que reconozca ese vínculo”.
Finalmente, subrayó que con esta reforma no solo se visibiliza de una manera más incluyente, esta forma de violencia en contra de la familia en nuestro país, sino que también se sienta el antecedente y la base legal para prevenirla y erradicarla de manera más incluyente.
