Por Claudia Rojas
*El municipio suma nueve murales que rescatan la historia y las tradiciones texcocanas
*Jóvenes participan en una estrategia de paz que recupera el espacio público mediante el arte
Coneme / TEXCOCO, Edomex.- Los muros de Texcoco comenzaron a contar una nueva historia. Donde antes había concreto, hoy hay imágenes que rescatan la memoria, las tradiciones y el orgullo de pertenecer al municipio. Como parte de las Jornadas de Paz, el Gobierno de Texcoco presentó una nueva etapa del programa de murales comunitarios, una estrategia que busca fortalecer el tejido social a través del arte y la participación ciudadana.
La presentación se realizó en el barrio de San Mateo, en la esquina de avenida Fray Pedro de Gante y José María Luis Mora, donde vecinos, autoridades y artistas inauguraron una obra elaborada de manera colectiva que representa la identidad de la comunidad.
En representación del presidente municipal, Nazario Gutiérrez Martínez, acudió la tesorera municipal, Noemí Lizeth Dávila Orozco, acompañada por autoridades federales, estatales y municipales responsables de la estrategia de seguridad y construcción de paz.
Durante el acto, la secretaria técnica de la Mesa de Paz de México, Esther García Valencia, destacó que Texcoco ha demostrado que la prevención también se construye recuperando los espacios públicos.
«En Texcoco se ha tomado con seriedad la importancia de atender las causas de la delincuencia, transformando el entorno en un espacio más amigable», expresó.
El director de Seguridad Pública y Movilidad, Roberto Hernández Romero, recordó que esta política municipal comenzó antes de incorporarse a las Jornadas de Paz impulsadas por el Gobierno de México.
«Hace año y medio el presidente Nazario Gutiérrez Martínez decidió impulsar estos murales porque entendió que construir paz también significa fortalecer la identidad de las comunidades», afirmó.
La jornada tuvo como invitado principal al muralista Fredy Muñoz Girón, «SEKTA», quien antes de dirigir un mensaje colocó sobre su rostro una máscara de luchador, símbolo que —explicó— representa la resistencia social y el compromiso con los pueblos originarios.
«Traigo un pasamontañas negro porque me recuerda a los pueblos originarios, como los que existen en Texcoco, y una máscara de lucha porque esta no termina solamente en un sistema», manifestó.
El artista, originario de Jalisco y con una trayectoria vinculada a movimientos sociales, explicó que desde hace dos años desarrolla un proyecto artístico en Texcoco que ha permitido intervenir calles, jardines y bajopuentes con mensajes que promueven la paz, la memoria histórica y la convivencia.
Después de compartir el significado de su obra, invitó a niñas, niños, jóvenes y adultos a tomar un aerosol y participar directamente en la elaboración del mural, convirtiendo el espacio público en un punto de encuentro para la expresión colectiva.
Actualmente, el municipio suma nueve murales distribuidos en distintos puntos emblemáticos. Las obras retratan las tradiciones mexicanas, la historia de Texcoco, la figura del torero Silverio Pérez, la riqueza de los pueblos originarios y símbolos que forman parte de la identidad cultural de la región.
Con este programa, el Gobierno de Texcoco consolida una estrategia que va más allá del embellecimiento urbano. La creación de murales comunitarios forma parte de una política orientada a recuperar espacios públicos, fortalecer la convivencia entre vecinos y atender las causas sociales de la violencia mediante la cultura, el arte y la participación ciudadana.
