Por Iván Bautista

Coneme / “Quien abandona o maltrata a un animal también enfrenta consecuencias legales”, advirtió la diputada Miriam Saldaña, al impulsar una ofensiva informativa para que las alcaldías de la Ciudad de México hagan visible lo que —dijo— aún muchos desconocen: las sanciones por violentar a los seres sintientes.

Con el objetivo de fortalecer la cultura de respeto y el cumplimiento de la ley, la diputada Miriam Saldaña, vicecoordinadora del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso capitalino, presentó un punto de acuerdo para exhortar a las 16 alcaldías a difundir campañas informativas sobre bienestar animal.

La legisladora planteó que dichas campañas deben enfocarse no sólo en sensibilizar, sino también en informar de manera clara sobre las normas vigentes y las sanciones que enfrentan quienes incurren en maltrato o abandono. “Es indispensable que la ciudadanía conozca que estas conductas no son menores y tienen consecuencias jurídicas”, enfatizó.

En su exposición, Saldaña destacó el cambio de visión en torno a los animales de compañía, que hoy son reconocidos como seres sintientes. “Ya no se trata de objetos o herramientas, sino de seres capaces de sentir dolor, emociones y bienestar”, afirmó, al subrayar la necesidad de que este reconocimiento se traduzca en prácticas responsables.

La diputada advirtió que aún persiste desinformación sobre lo que implica la tenencia responsable. “No basta con tenerlos; se requiere garantizar alimentación, atención médica veterinaria y condiciones adecuadas de vida”, explicó. Asimismo, recordó que el incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en multas, sanciones administrativas e incluso penas de prisión.

En este contexto, consideró que las alcaldías son actores estratégicos para ampliar el alcance de la información. A través de sus canales institucionales, redes sociales y espacios comunitarios, pueden —dijo— “generar conciencia colectiva y reforzar el conocimiento de la legislación en materia de protección animal”.

Finalmente, Saldaña hizo un llamado a construir una ciudad más empática y responsable: “Promover el respeto hacia los seres sintientes no es sólo un deber ético, sino una condición para avanzar hacia una sociedad más justa y humana”.