Por Luis Rojas

Coneme / La diputada Miriam Saldaña Cháirez, vicecoordinadora del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso de la Ciudad de México, presentó un punto de acuerdo para exhortar al Gobierno capitalino y a las secretarías de Cultura y de Educación, Ciencia y Tecnología a impulsar un proceso participativo orientado a la creación del Escudo y la Bandera oficial de la Ciudad de México.

Desde tribuna, la legisladora señaló que la capital del país requiere símbolos institucionales propios que reflejen su historia, diversidad cultural y vocación democrática, como parte de un ejercicio de fortalecimiento cívico y de identidad colectiva. Destacó que esta propuesta se inscribe en el marco del acuerdo firmado por la Jefa de Gobierno el 31 de diciembre de 2024, mediante el cual se declaró al año 2025 como conmemorativo por los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan.

La Ciudad de México tiene una historia milenaria y una riqueza cultural que debe verse reflejada en símbolos que nos representen a todas y todos, y que consoliden el sentido de pertenencia y orgullo por nuestra capital”, afirmó Saldaña Cháirez.

La diputada del PT subrayó que la Ciudad de México no solo es sede de los Poderes de la Unión y una entidad federativa con régimen interior propio, sino también una comunidad compleja y diversa, integrada por pueblos originarios, barrios, colonias y alcaldías que concentran memorias, tradiciones e identidades que merecen reconocimiento institucional.

En ese contexto, resaltó la importancia de los símbolos cívicos como elementos fundamentales para la cohesión social y la vida democrática. “Los símbolos oficiales transmiten valores compartidos, fortalecen la unidad social y estrechan el vínculo entre las instituciones y la ciudadanía; su presencia en espacios educativos, actos oficiales y documentación pública contribuye a consolidar una cultura cívica sólida”, sostuvo.

Finalmente, Miriam Saldaña enfatizó que la creación del Escudo y la Bandera de la Ciudad de México debe realizarse mediante un proceso responsable, incluyente y con sustento técnico, que incorpore investigación histórica, consulta ciudadana y la participación de instancias académicas, culturales y educativas especializadas.

Hoy tenemos la oportunidad de construir símbolos que representen a la Ciudad de México con dignidad, pluralidad y visión de futuro; un ejercicio colectivo que permita que la población los asuma como propios”, concluyó.