Por Luis Rojas

Coneme / La consolidación del Polo de Desarrollo para el Bienestar en San José Chiapa forma parte de una estrategia integral del Gobierno de Puebla que articula infraestructura energética, ciencia aplicada y desarrollo regional para fortalecer la educación, el campo y la competitividad del estado.

El gobernador Alejandro Armenta explicó que esta política pública de justicia energética prioriza a las comunidades históricamente rezagadas y posiciona a la educación como eje estratégico para el desarrollo económico y tecnológico de la entidad.

Precisó que las comunidades sin acceso a la red eléctrica son atendidas mediante proyectos científicos desarrollados con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), los cuales fortalecen la productividad agrícola y contribuyen a la soberanía tecnológica desde una visión de largo plazo.

El mandatario recordó que al inicio de su administración existían mil 100 escuelas sin energía eléctrica en Puebla, por lo que se inició un programa de electrificación con sistemas fotovoltaicos. Detalló que 150 escuelas fueron electrificadas durante el último año y que en el presente ejercicio se intervendrán más de 700 planteles, con el objetivo de reducir la brecha educativa y tecnológica en regiones rurales y de difícil acceso.

El director general de la Agencia de Energía de Puebla, Rodolfo Camacho Hernández, señaló que estas acciones responden al mandato del gobernador Alejandro Armenta y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables y de impulsar infraestructura estratégica, como la subestación eléctrica de San José Chiapa.

Explicó que el proyecto incluye la instalación de paneles solares, equipos de cómputo, internet satelital y proyectores en escuelas, así como proyectos productivos que fortalecen la economía local, resultado del trabajo conjunto entre el Gobierno de Puebla y el INAOE a través de la Agencia de Energía.

Finalmente, el director del INAOE, Julián Sánchez de la Llave, destacó que los sistemas agroecológicos y fotovoltaicos permiten generar energía limpia y producir alimentos en un mismo espacio, con impacto directo en campesinas y campesinos. Este modelo, desarrollado en Puebla, se ampliará a una escala mayor como parte de una estrategia de desarrollo tecnológico con sentido social.