Por Monserrat Hernández

Coneme / El Partido del Trabajo manifiesta su absoluto rechazo a la reciente orden de la administración de Donald Trump de imponer un bloqueo naval total contra los buques petroleros que comercian con la República Bolivariana de Venezuela.

Esta medida no sólo representa una violación flagrante a los tratados internacionales, sino que constituye un acto de guerra económica destinado a asfixiar al pueblo venezolano, de socavar su soberanía y la manifiesta intención de apropiarse de sus recursos naturales como el petróleo y las codiciadas tierras raras.

El PT repudia esta postura de rapiña con la que pretende arrebatar la paz a la nación venezolana. Denunciamos que el despliegue de fuerzas navales para interceptar embarcaciones en aguas internacionales es un ejercicio de soberanía extraterritorial ilegítima que se suma a los ataques arbitrarios contra embarcaciones civiles. Los Estados Unidos no tienen autoridad moral ni legal para erigirse como los «policías del océano», vulnerando la libertad de comercio y la autodeterminación de las naciones.

Coincidimos con la postura del presidente Nicolás Maduro al calificar esta maniobra como una «piratería abierta». El intento de confiscar recursos y de arrebatar los suministros naturales, aunado a un atroz bloqueo económico, son un crimen de lesa humanidad que busca castigar a la población civil para forzar un cambio de régimen que los votos no les han dado a las facciones de ultraderecha, representadas por María Corina Machado.

El Partido del Trabajo se suma al llamado a la protesta mundial contra esta agresión imperialista. Respaldamos el llamado de la Presidenta Sheinbaum a velar por que no haya intervención en Venezuela y a que la ONU actúe ante ésta criminal acción de Donald Trump.