Por Andrés Elizalde Mendoza

Primera de Tres Partes

Argonmexico / A inicios y durante el primer semestre de 2026 aparecieron en México de forma paulatina tres álbumes relacionados con las Copas Mundiales de Fútbol Soccer; pero solamente uno pudo ser llenado; por el desfase o destiempo de los otros dos, sería imposible contar con las primeras estampas-billetes que habían dejado de circular, porque al pasar el sorteo de cada serie, los no vendidos deben ser destruidos.

El primer álbum fue impreso por la Lotería Nacional y su distribución se realizó de manera gratuita en los estands o expendios de los billeteros. Consistió en coleccionar un total de 20 “cachitos” o billetes de lotería, para llenar dichas colecciones.

Los temas de este álbum son una retrospectiva de México como anfitrión de las Copas del Mundo de Fútbol en 1970, 1986 y 2026, destacando además la participación de la Selección Femenil en el Campeonato Mundial de Fútbol de 1971 que, aunque solo es un billete, es fundamental su inclusión por ser de los más bonitos con una fotografía histórica de las mujeres que participaron en dicho Mundial.

Vale destacar que el último billete de este álbum está dedicado a la Copa del Mundo 2026 y tiene el lema Un país, una pasión.

Los coleccionistas que tuvieron la fortuna de que llegara a sus manos el Álbum México Mundial 1970, 1986, 2026 Retro de la Lotería Nacional y el Fútbol enfrentaron los siguientes problemas: Por un lado, se emitieron dos álbumes, el primero fue impreso por la Lotería Nacional y constaba de 14 hojas, apareció al público en los primeros días del mes de febrero y hasta el momento sigue en los expendios.

El segundo álbum se presentó al público a partir de la segunda semana de junio y fue impreso para la Lotería Nacional por la empresa Editorial PANINI con un total de 18 hojas.

Y aquí surge el siguiente cuestionamiento: ¿Por qué si el primer álbum no se había agotado, se imprimió un segundo cuando ya era imposible completarlo?

Peor aún, la emisión de ambos álbumes no tuvo una promoción mediática suficiente con la cual se difundiera entre la ciudadanía y que se interesara en completar dicho álbum, pero cómo iba a suceder esto si ni siquiera conocía de su existencia.

Y con más limón en la herida. Posteriormente, apareció un segundo álbum con la participación de PANINI durante la segunda quincena de junio. Tampoco tuvo una promoción mediática adecuada, excepto en algunos medios de comunicación impresos se pudieron encontrar notas perdidas referentes al tema.

Otro punto importante fue que el coleccionista que tuvo el primer álbum, consiguió y pegó sus “cachitos” antes de que apareciera el segundo álbum, por lo cual es el único que puede ser completado. Así, el que se imprimió posteriormente con la intervención de PANINI es imposible de completar, porque los billetes se vendieron desde abril y su vigencia en los puestos de la Lotería Nacional es de una semana.

Los expendedores tienen la obligación de devolver los billetes que no se venden a la Lotería Nacional para su destrucción, por lo tanto, estos álbumes jamás podrán ser completados por el coleccionista.

Asimismo, cuando se piensa que los álbumes se distribuyeron de manera “gratuita” es una falacia (Fake News, para estar a tono con la era digital), pues cuatro billetes costaron $35.00 y 16 billetes tuvieron un costo de $20.00 por lo cual requirieron un gasto de $460.00 en total.

Los coleccionistas que tuvieron la suerte de que les obsequiaran un álbum en la segunda semana del mes de junio su gran dilema fue conseguir los billetes anteriores. Tal parece que, por parte de las instituciones que lo promovieron, no había verdadera intención de que se lograra completar.

Al realizar un recorrido por diversos expendios de billetes de lotería, no se observa que los coleccionistas soliciten álbumes y menos aún los billetes o “cachitos” para completar dicho álbum. Tampoco se sabe ni se conoce dónde hay o habrá puntos de intercambio de los billetes entre coleccionistas.

Si el propósito de la Lotería Nacional consistía en promover un álbum coleccionable de billetes de lotería del Mundial 2026, la realidad demuestra que los responsables de diseñar, publicar y distribuir este álbum no tenían idea de cómo hacerlo, y si tenían idea e hicieron lo que hicieron sería para aprovechar el contexto mundialista y justificar dinero destinado a intereses particulares.

Álbum PANINI, aunque para la titular de la Lotería Nacional, Olivia Salomón es el más esperado por los coleccionistas; la realidad es que causó fuerte desencanto en todos quienes analizaron la integración de las estampas. “Es un documento plagado de errores y omisiones que se ilustran con el ejemplo de la Selección Mexicana.

Cabe preguntar a la institución dedicada a la “Asistencia Pública” en México ¿Cuántos álbumes emitió como Lotería Nacional? ¿Supervisaron o tienen un registro de los álbumes entregados a los coleccionistas? ¿Por qué la Lotería Nacional decide sacar un segundo álbum con PANINI?

¿En realidad la Editorial PANINI cubrió el pago por la impresión del segundo álbum?, ¿Querrá la Lotería Nacional emitir otro álbum en el 2030, en coordinación con PANINI?, ¿Qué “negocios” consiguió esta empresa editorial para reponer su “inversión” en la impresión del álbum?

Continuará…