Por Daniel Gómez Trejo

CxuNews / El patrimonio cultural inmaterial constituye uno de los principales pilares de identidad de los pueblos, al reunir tradiciones, expresiones artísticas, conocimientos, prácticas sociales y manifestaciones comunitarias transmitidas de generación en generación. En México, expresiones como el mariachi, la charrería, la gastronomía tradicional y las celebraciones del Día de Muertos forman parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, reconocimiento que obliga a fortalecer acciones para su preservación.

Bajo esa premisa, el diputado Pedro Haces Lago, del Grupo Parlamentario de Morena, defendió en tribuna el dictamen que reforma la Constitución Política de la Ciudad de México para incorporar la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial reconocido internacionalmente y garantizar la participación de las comunidades que lo mantienen vivo.

Durante la presentación del proyecto, el legislador calificó la iniciativa como un paso trascendental para la capital del país. «Hoy es un día histórico para la Ciudad de México, hoy presentamos un dictamen que abraza, que reconoce y que fortalece nuestra cultura, pero también nuestras tradiciones».

Haces Lago destacó que la Ciudad de México es uno de los principales centros culturales del país y del mundo, donde convergen la historia, la música, las artesanías, las festividades populares y las tradiciones de los pueblos y barrios originarios. Sin embargo, señaló que la Constitución local aún no establecía de manera expresa la obligación de reconocer y proteger los elementos del patrimonio cultural inmaterial inscritos por la Unesco.

Por ello, explicó que el dictamen propone adicionar un párrafo al numeral 1 del Apartado B del artículo 18 de la Constitución capitalina, con el objetivo de garantizar que estas expresiones culturales cuenten con reconocimiento y protección constitucional permanente.

«Lo que se busca es que nuestras tradiciones no sólo se reconozcan, se preserven y estén en nuestra Constitución». Uno de los aspectos más relevantes de la reforma, agregó, es que establece la participación efectiva de las comunidades portadoras en las políticas de preservación cultural, incorporando además los principios de igualdad sustantiva y perspectiva de género.

El legislador subrayó que las tradiciones sobreviven gracias al trabajo cotidiano de quienes las practican, enseñan y transmiten. «Las tradiciones no viven solas, viven en quienes las practican, quienes las enseñan y las cuidan todos los días».

En su intervención, destacó algunas de las expresiones culturales reconocidas por la UNESCO que tienen una profunda presencia en la capital del país. Entre ellas mencionó al mariachi, símbolo de la identidad nacional y emblema cultural de espacios emblemáticos como Plaza Garibaldi; la charrería, arraigada en gran parte de las alcaldías de la ciudad; así como las celebraciones de Día de Muertos en Mixquic y diversas comunidades originarias.

Asimismo, sostuvo que la reforma reconoce el trabajo de artesanos, talabarteros, bordadores, herreros, cocineras tradicionales, escaramuzas y charros, quienes contribuyen a preservar conocimientos y prácticas que forman parte de la memoria colectiva de México.

La gastronomía también ocupó un lugar central en el discurso del legislador. Haces Lago señaló que la Ciudad de México se ha consolidado como un referente culinario nacional, donde convergen las distintas tradiciones gastronómicas del país y se preservan recetas, técnicas y saberes heredados por generaciones.

Para el diputado morenista, la protección del patrimonio cultural no sólo implica conservar tradiciones, sino fortalecer el tejido social y la identidad de las comunidades. «Salvaguardar nuestro patrimonio es defender lo que somos, es garantizar que las nuevas generaciones sepan de dónde venimos».

Al cierre de su intervención, llamó a respaldar una reforma que coloca a la cultura como un derecho y una responsabilidad compartida entre autoridades y sociedad. El objetivo, afirmó, es consolidar un marco constitucional que asegure la preservación de las expresiones culturales que distinguen a la Ciudad de México, fortalezca la participación de las comunidades portadoras y garantice que este legado continúe vivo para las futuras generaciones.