Por Claudia Rojas

*El Diputado Federal ha demostrado un patrón de abuso sistémico que ha sido arropado por la cúpula panista.

Coneme / Diputadas locales, diputadas federales, secretarias del Comité Ejecutivo Estatal de Morena CDMX y militantes se presentaron hoy en las oficinas centrales del Instituto Electoral de la Ciudad de México para interponer una denuncia formal por violencia política en razón de género contra el diputado federal panista Federico Döring Casar.

La denuncia documenta un patrón sistemático de hostigamiento político dirigido contra la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, sostenido durante meses en redes sociales. Como ejemplo, un tuit reciente publicado por Döring en su cuenta @FDoringCasar señala, acompañado de una fotografía de cuerpo entero de la Jefa de Gobierno: «Esta es la basura y mediocridad de gobierno de cuarta del #CártelDeMorena en la CDMX.» La construcción es característica de su patrón: el insulto personalizado se ancla en la imagen del cuerpo de la mujer, no en dato o argumento alguno de gestión pública.

En su mensaje, la diputada Xóchitl Bravo Espinosa aseveró que diputadas locales, federales y concejalas de Morena respaldan totalmente a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ante las agresiones hechas por la oposición contra su persona. Ello, agregó, porque no se puede normalizar aquello que durante décadas las mujeres han combatido, y que es la violencia hacia este sector de la población.

“Clara Brugada representa a millones de mujeres que votamos por ella. Es la Jefa de Gobierno de esta Ciudad, le pese a quien le pese. Si permitimos que se le agreda por su físico, por su origen, y no levantamos la voz, les estamos diciendo a todas las niñas de esta ciudad y de este país que eso les espera en la esfera pública y política, que es un escarnio por su cuerpo o por su forma de vestir”, manifestó la Coordinadora de Morena en el Congreso capitalino.

En ese contexto, sostuvo que las mujeres que se dedican a la política saben distinguir cuando existe una defensa legítima de opiniones en este renglón y reconocen que nadie está obligado a coincidir con las decisiones de gobierno. Sin embargo, precisó que rechazan cuando lo que se dice en contra de un gobernante no tiene nada que ver con su gestión.

“En democracia, las obras, los programas, los presupuestos, los resultados, las políticas públicas deben debatirse, cuestionarse y analizarse. Pero una cosa es criticar a un gobierno y otra, muy distinta, es utilizar la imagen de una mujer para burlarse de su apariencia física, de sus rasgos o de su origen. Y que quede muy claro: estamos muy orgullosas de nuestra Jefa de Gobierno”, puntualizó.

Bravo Espinosa insistió en que la legitimidad de la Jefa de Gobierno proviene del mandato popular, y que ser mujer no puede convertirse en motivo de agresión. “Defender el derecho de Clara Brugada a gobernar libre de violencia no es defender solamente a una persona. Es defender un principio democrático fundamental que ninguna mujer, ninguna mujer, por ninguna razón, debe ser atacada, humillada o descalificada por ejercer el cargo por el que fue electa”, subrayó.

Las promoventes señalaron que esta conducta no es aislada ni accidental: abarca un periodo de meses documentados en redes sociales y constituye un ejercicio sistemático de violencia política en razón de género en los términos establecidos por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Las promoventes subrayaron que la conducta de Döring ha sido tolerada y protegida por la cultura machista que caracteriza al Partido Acción Nacional, y exigieron que el IECM actúe con la celeridad que el caso merece.