Por Claudia Rojas
*De acuerdo con cifras de la Red por los Derechos de la Infancia, durante 2023 se registraron 51 homicidios de menores de edad, mientras que en 2024 la cifra ascendió a 64 casos
Coneme / Ante el incremento de homicidios contra niñas, niños y adolescentes en la Ciudad de México, el Congreso capitalino aprobó reformas para endurecer las sanciones contra quienes priven de la vida a menores de edad, una medida que fue respaldada por el diputado Israel Moreno Rivera, quien llamó a colocar la protección de la infancia en el centro de las decisiones públicas.
Durante la sesión del Pleno, el legislador presentó su voto a favor del dictamen que reforma el Código Penal del Distrito Federal y promovió una reserva para precisar los alcances de la norma, con el objetivo de evitar interpretaciones contradictorias respecto a las penas aplicables.
La modificación, apoyada también por la diputada Elizabeth Mateos, establece sanciones de entre 20 y 50 años de prisión para quienes cometan homicidio en contra de niñas, niños y adolescentes.
Al defender la propuesta, Moreno Rivera afirmó que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad y el desarrollo de las nuevas generaciones.
«Las niñas y los niños no son el futuro de México; son el presente. Nos corresponde cuidarlos, protegerlos y defenderlos con toda la fuerza de las instituciones», señaló desde tribuna.
El legislador destacó que la reforma responde a una realidad alarmante. De acuerdo con cifras de la Red por los Derechos de la Infancia, durante 2023 se registraron 51 homicidios de menores de edad, mientras que en 2024 la cifra ascendió a 64 casos.
Para Moreno Rivera, estos datos obligan a las instituciones a actuar con determinación.
«No podemos permanecer indiferentes. No hay justicia posible si no somos capaces de garantizar el derecho más elemental de nuestras infancias: el derecho a vivir», sostuvo.
El representante popular de Venustiano Carranza enfatizó que el fortalecimiento del marco legal busca reconocer la gravedad de los delitos cometidos contra menores de edad y garantizar que quienes los perpetren enfrenten consecuencias acordes con el daño causado.
Asimismo, consideró que la reforma representa un avance en la construcción de una política integral de protección a la infancia, al reconocer que el homicidio de una niña, niño o adolescente constituye una agresión directa contra uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.
No obstante, advirtió que el endurecimiento de las penas debe ir acompañado de acciones preventivas y de una mayor participación social.
«Necesitamos fortalecer la prevención, la atención temprana, la educación y los valores desde el núcleo familiar. También requerimos un gobierno presente, una sociedad más humana y comunidades comprometidas con la protección de la niñez», expresó.
Finalmente, Moreno Rivera aseguró que la reforma envía una señal clara de que la Ciudad de México no tolerará la violencia contra la infancia.
«Quien atente contra la vida de una niña, un niño o un adolescente encontrará todo el peso de la ley», concluyó.
