Por Claudia Rojas

*La propuesta busca la creación de jardines para polinizadores como una política pública con impacto ambiental, educativo y comunitario

*La reforma incorpora a la Ley de Protección y Bienestar de los Animales la obligación de desarrollar programas, talleres y acciones de protección ambiental que permitan sensibilizar a la ciudadanía sobre la relevancia de proteger a estas especies y su entorno

Coneme / La protección de abejas, mariposas y otros agentes polinizadores dio un paso adelante en el Congreso capitalino con la aprobación de reformas que buscan incorporar su cuidado como una política pública permanente. Durante la discusión del dictamen en sentido positivo, el diputado de Morena, Alberto Vanegas Arenas, defendió la iniciativa al señalar que representa una respuesta concreta frente al deterioro ambiental provocado por décadas de crecimiento urbano desordenado.

Al fundamentar su voto a favor, el legislador destacó que la propuesta es resultado del trabajo conjunto de las Comisiones Unidas de Bienestar Animal y de Alcaldías y Límites Territoriales, cuyos integrantes, afirmó, mostraron disposición política para construir consensos en torno a una agenda ambiental prioritaria para la capital.

Vanegas Arenas sostuvo que durante años prevaleció un modelo de desarrollo que relegó el equilibrio ecológico en favor de la expansión urbana. “Se construyeron ciudades de cemento mientras desaparecían áreas verdes, especies y ecosistemas fundamentales para la vida”, expresó al advertir sobre la pérdida acelerada de agentes polinizadores.

El legislador subrayó que estos organismos son indispensables para la biodiversidad, la producción de alimentos y el mantenimiento de los ecosistemas. Por ello, señaló que el Congreso de la Ciudad de México responde con una visión responsable al impulsar la creación de jardines para polinizadores como una estrategia ambiental, comunitaria y educativa.

Entre los principales alcances de la reforma, explicó, se incorpora a la Ley de Protección y Bienestar de los Animales la obligación de desarrollar programas, talleres y acciones de educación ambiental orientadas a sensibilizar a la población sobre la relevancia de proteger a las especies polinizadoras.

Para el diputado morenista, la iniciativa va más allá de la conservación de determinadas especies y busca promover un cambio cultural en la relación entre la ciudadanía y su entorno. “Necesitamos seguir construyendo una cultura ambiental en la ciudad para que avance hacia un modelo de desarrollo con justicia ambiental”, afirmó.

En ese sentido, enfatizó que las acciones locales son fundamentales para enfrentar desafíos globales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. “Lo que estamos sembrando es conciencia, estamos sembrando comunidad, estamos sembrando una nueva relación entre la ciudad y la naturaleza”, señaló desde tribuna.

Vanegas Arenas también enmarcó la reforma dentro de una visión progresista del desarrollo urbano, al considerar que el bienestar colectivo debe incluir el derecho de las personas a vivir en un medio ambiente sano y la obligación del Estado de impulsar políticas públicas que protejan todas las formas de vida.

Finalmente, celebró el respaldo de las comisiones dictaminadoras y de las y los legisladores que acompañaron la propuesta, al considerar que representa una acción concreta para fortalecer los ecosistemas urbanos y recuperar el equilibrio entre ciudad y naturaleza.

Con esta reforma, el Congreso capitalino busca consolidar una política ambiental que fomente la protección de los agentes polinizadores, fortalezca la biodiversidad urbana y contribuya a la construcción de una Ciudad de México más verde, consciente y comprometida con la justicia ambiental.