Por Luis Rojas
Coneme / La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México ordenó la clausura de dos verificentros tras detectar que la entrega irregular de hologramas y certificados impedía asegurar que los vehículos verificados cumplieran con las condiciones mecánicas y ambientales, lo que representaba un riesgo para el medio ambiente y la calidad del aire.
Las medidas fueron aplicadas por la Dirección General de Inspección y Vigilancia Ambiental (DGIVA) a los Centros de Verificación de Emisiones Vehiculares IZ-38, de la alcaldía Iztapalapa, y BJ-67, de la alcaldía Benito Juárez, imponiendo una clausura total hasta que concluya el procedimiento administrativo ambiental correspondiente.
La SEDEMA reiteró su compromiso con la prevención y el control de la contaminación atmosférica, así como con el fortalecimiento de las acciones de inspección y vigilancia, para garantizar que los procesos de verificación vehicular se realicen conforme a la ley y en beneficio de la salud ambiental de la Ciudad de México.
