Por Francisco Iván Cruz

Coneme / Buenos días a todas y todos, gracias por acompañarnos. Es un placer dirigirme a ustedes un día después de la entrega del Paquete Económico 2026 al Congreso de la Unión conforme a lo establecido en la Ley, con el propósito de presentar los fundamentos que sustentan su diseño y el contexto macroeconómico en el que fue elaborado.

La presentación de este paquete se realiza bajo un entorno internacional aún complejo, marcado por recientes tensiones comerciales y geopolíticas que han desafiado la estabilidad macroeconómica global. México, sin embargo, se ha mostrado resiliente ante las presiones externas, muestra de

ello es que, durante la primera mitad de 2025, el crecimiento del PIB superó las expectativas de analistas nacionales e internacionales y se encuentra en curso de alcanzar un crecimiento de entre 0.5% y 1.5% en términos reales respecto del año anterior.

La fortaleza de nuestra economía descansa en tres pilares fundamentales. Un mercado laboral dinámico, niveles de desempleo en mínimos históricos y salarios reales crecientes que permiten garantizar un piso social mínimo y mantener la solidez del mercado interno. En segundo lugar, una trayectoria de la inflación decreciente, ubicándose en 3.5% anual en su dato más reciente, nivel concordante con el rango objetivo del Banco de México, mismo que no se alcanzaba desde 2021. Para lo cual han contribuido la renovación del PACIC y los acuerdos con estaciones de servicio para mantener los precios de la gasolina.

Y, en tercer lugar, un sector externo dinámico y fuerte, con altos crecimientos en sectores de alta tecnología – como equipos electrónicos y de cómputo – respaldando la posición comercial favorable de México en un contexto global incierto.

En la primera mitad de 2025, derivado de la incertidumbre en torno a la política comercial de Estados Unidos, el mercado cambiario experimentó periodos de volatilidad. Sin embargo, aún con presiones externas, el peso mexicano logró mantenerse estable por debajo de los 19 pesos por dólar.

Del mismo modo, las primas de riesgo de crédito de México, medidas a través del precio de la cobertura de incumplimiento crediticio a 5 años (CDS), han mostrado movimientos a la baja, ubicándose actualmente en 94 puntos base después de haber alcanzado niveles superiores a 160 puntos base en abril.

De manera paralela, los diferenciales de tasas de interés entre los bonos del gobierno de México y los de Estados Unidos se han comprimido de forma significativa en los últimos meses y la Bolsa Mexicana de Valores ha alcanzado máximos históricos, mientras que la Inversión Extranjera Directa alcanzó un récord de 34 mil millones de dólares al segundo trimestre de 2025, reflejando la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros en los fundamentos macroeconómicos del país.

Finalmente, con respecto del sistema financiero, los balances bancarios en México continúan mostrando niveles adecuados de capitalización – en torno a 19% – y se encuentran con liquidez suficiente para mantener el crédito en expansión, esto gracias a que el Gobierno de México ha implementado medidas para preservar en todo momento la estabilidad del sistema,

blindándolo frente a choques externos.

En este contexto, el día de ayer presentamos un paquete económico 2026 que refleja los principios centrales de nuestro modelo de desarrollo, basado en una política económica que amplía los derechos sociales, impulsa el crecimiento y preserva la estabilidad macroeconómica, con el objetivo de mantener una senda de consolidación fiscal gradual, preservar la inversión, sostener el empleo y estimular la actividad productiva, con niveles de deuda sostenibles en el mediano plazo.