Daniel Gómez Trejo

Coneme / Migrar es un derecho humano y los países y sus gobiernos tenemos la responsabilidad de garantizar que la migración se realice de forma segura y digna, por ello es necesario promover una mayor comprensión hacia las personas migrantes, enfatizando su papel en el desarrollo global y explorar soluciones sostenibles que, además de abordar las causas y los efectos de la migración, también aseguren la dignidad y el respeto hacia los migrantes.

Históricamente, México ha evolucionado, pasando de ser un país de emisor de migrantes. Por eso también, al igual que Turquía, tenemos una gran experiencia en la gestión de la migración, toda vez que compartimos dos mil 300 kilómetros con la frontera de Estados Unidos y tenemos una diáspora además de 42 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos y que aportan también en Estados Unidos al Producto Interno Bruto de ese país.

De acuerdo con ACNUR, en la actualidad uno de cada tres migrantes aspira a establecerse permanentemente en México, hoy por hoy, migrantes que en su gran mayoría ingresan a nuestro país desde Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

El notable incremento en los flujos migratorios, con un aumento del 77 por ciento en el año pasado, 2023, en comparación con el año 2022, es decir el año anterior, ha puesto de relieve la importancia de una gestión efectiva de nuestras fronteras con Estados Unidos y, por supuesto, con Centroamérica.

Para garantizar los derechos de todas las personas en movilidad, México ha reforzado su marco legal significativamente desde la adopción de la reforma más importante en materia de derechos humanos en el 2011, en el año 2011 la hicimos, y que incorporó los derechos fundamentales de tratados internacionales en nuestra Constitución, hasta la publicación de la nueva Ley de Migración, que esa es reciente, la Ley sobre Refugiados, que esa la construimos precisamente con la ACNUR, la Ley de Protección Complementaria y asilo político.

En este mismo año hemos mostrado un compromiso inquebrantable con los derechos de los migrantes.

Recientemente fortalecimos aún más este marco con una reforma que otorga nuevas facultades a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para inspeccionar las estancias migratorias y garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes.

Por ejemplo, hace algunos años tuvimos una crisis humanitaria tremenda de los menores no acompañados que se estaban pretendiendo trasladar desde Centroamérica, provenientes de Honduras, de Nicaragua y pasaban a través de la frontera con Guatemala y se transportaban en un tren antiguo que le llamábamos nosotros La Bestia, y verdaderamente era una bestia, les quiero decir, porque era un tren totalmente inseguro, que ya por supuesto no funciona.

De ahí se transportaban migrantes, familias completas, pero también menores no acompañados que llegaron a tener un número pues muy relevante y que llamó la atención, por supuesto, de los organismos internacionales.

Y nosotros de inmediato pusimos un alto a esto, porque los menores no acompañados pues son menores que en alguna situación sus familias no los pudieron acompañar y se alejaban de la violencia, de las famosas maras salvatruchas que son grupos de pandillas fuertes, violentas que operaban, ya cada vez es menos, en El Salvador y en algunos otros países como Honduras.

Entonces, estos migrantes huían de eso para evitar ser captados por ese crimen organizado de las pandillas maras salvatruchas.

Entonces, nosotros instalamos una gran cantidad de estancias migratorias donde los menores recibían educación, porque muchos de esos menores nunca fueron reclamados y ahora ya muchos se dieron en adopción, otros optaron, después de su mayoría de edad, permanecer en México.

Y nosotros al igual que (…) y les pongo de ejemplo este estado que es California, en la cual aquí tengo una diputada migrante, porque en México tenemos diputadas migrantes que ejercen su labor legislativa representando a los millones de mexicanos que principalmente viven en Estados Unidos, y les quiero decir que hemos avanzado muchísimo en este tema. Desde el punto de vista económico quiero destacar que al ubicarse como el segundo receptor mundial de remesas, miren nada más nuestros mexicanos que alguna vez fueron expulsados buscando mejores condiciones de vida ahí en Estados Unidos, son ahora los que retornan miles de millones de dólares en lo que llamamos nosotros (…) es más para ser exactos, 63 mil millones de dólares en remesas tan solo en el año pasado.

Estos mexicanos, incluso, están tan organizados que financian obra pública en México, pueden financiar, el Gobierno Federal ha designado esquemas de financiación por parte de la sociedad migrante organizada en Estados Unidos y ahora financian obra pública. Por supuesto que esto también les reditúa beneficios a nuestros migrantes.

La importancia de éstas para la economía mexicana es tremenda porque la economía mexicana, muchas familias también reciben ese dinero, esas remesas, y les ayudan a superar condiciones de precariedad, a que sus hijos vayan a la universidad, que vistan, que calcen y que puedan superarse.

Entonces, nuestros migrantes son los verdaderos héroes, quiero decir, y desde aquí les rindo homenaje a través de su representante, que es aquí la diputada María Elvia Yolanda.

Ahora bien, ellos contribuyen con alrededor de 4.3 por ciento del PIB en las remesas y juegan un rol, estas remesas, significativo en nuestra economía y ofrecen (inaudible) financiero esencial a nivel, (inaudible) como ya lo dije.

La adhesión del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, y del Pacto Mundial sobre Refugiados en el año 2018, junto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 representan un hito crucial por su capacidad de traspasar el antiguo paradigma que vinculaba la migración, principalmente con cuestiones de seguridad, hacia un enfoque más humanitario. Es decir, nosotros evolucionamos a un enfoque más humanitario en cuestiones migratorias.

Digo, tenemos (inaudible) en la gestión migratoria.  Estos pactos internacionales instan a los Estados a repensar y rediseñar sus políticas migratorias desde una perspectiva centrada en la humanidad y el respeto a los derechos fundamentales.

Los miembros de MIKTA, enfrentando desafíos migratorios comunes en sus regiones, estamos en una posición para impulsar conjuntamente políticas que reflejen nuestros nuevos compromisos globales, promoviendo así un enfoque más efectivo hacia a la migración.

O sea, la migración puede ser benéfica, y si no, pregúntenle a Estados Unidos.  Es un país que al igual que Australia, se pobló con migrantes y son los migrantes quienes forman su diáspora completa, de distintas etnias y de distintos orígenes de países.

Por ejemplo, California, que no terminé de decir el ejemplo, California que es la cuarta economía del mundo, es el estado, fíjense bien, tan solo el puro estado de California, es el estado donde más mexicanos hay, es el estado donde más la comunidad, la comunidad china, la comunidad asiática también hay, por las cuestiones (inaudible) con el Pacífico.

Entonces, ¿qué pasó con California? Le preguntaba yo a un senador, amigo nuestro, cercano a nosotros los mexicanos, México-americano, el senador; y me dice “es que nosotros tenemos la política pública de no permitir el rezago de la migración”. Una vez que ya son personas confiables, personas que tienen, por ejemplo, que están dispuestas a hablar el idioma, a adoptar costumbres, que es muy importante para ellos, sin abandonar por supuesto las propias, en este momento el Estado les adopta, les aporta la educación y les da ciertas garantías elementales para poder tener desarrollo y posteriormente aspirar a (inaudible) o la nacionalidad.

Entonces, eso fue lo que le permitió a California no rezagarse y ser una fuerza con gran potencia económica, no solo en el mundo, sino en Estados Unidos mismo. Entonces, sin importar, continúo con el discurso, sin importar qué papel nos corresponda a nosotros como país en la migración, ya sea que seamos de origen, tránsito, de destino o retorno, considero que podemos coincidir en los siguientes puntos:

Debemos abordar las causas de raíz, como ya se dijo, de la migración, como la violencia, la falta de oportunidades económicas, el cambio climático, y es esencial mejorar los mecanismos de protección e integración, especialmente para las niñas y los niños migrantes.

Propongo que en el grupo MIKTA impulsemos el reconocimiento mutuo de competencias profesionales y exploremos juntos, a lo mejor, un visado MIKTA para facilitar la movilidad laboral y turística de personas confiables.

Esto podría incluir la armonización de criterios, de certificación y la implementación de programas de intercambio profesional. Esto lo tenemos con Estados Unidos, tenemos un programa de visado de personas confiables y es muy rápido porque con ellos, como ustedes saben, es nuestro principal socio comercial y tenemos negocios con ellos. Eso es uno de los aciertos de nuestra relación, pero también tenemos la parte, vamos a decir, irritante, que es precisamente la migración irregular y también el trasiego de armas de ellos hacia nosotros.

Pero constantemente estamos construyendo con ellos para tener una gran convivencia y seguir aportando en un esquema de prosperidad compartida.

También podríamos diseñar mecanismos que permitan promover, junto con los parlamentos, la colaboración con organizaciones internacionales y organismos no gubernamentales, a fin de incluir a la sociedad civil en el diseño y la implementación de políticas migratorias.

Hay muchísimas organizaciones que se dedican, no solo a la protección, sino también a asesorar migrantes en tránsito. Y, en fin, creo que pueden también aportar.

Agradezco para todos su atención y compromiso para abordar estos desafíos de manera colaborativa y efectiva.

Es cuanto.

Gracias.