Debate entre mujeres

Coneme / El debate presidencial entre mujeres, las principales competidoras, será el más visto en la historia de México. Hay que darlo por hecho, porque una de ellas se convertirá en la primera mujer que ocupará la silla presidencial.

Por curiosidad, morbo o simplemente para conocer más a las aspirantes y estar mejor informado a la hora de votar, el debate acaparará la atención de millones de mexicanos y mexicanas.

¿Se comportarán igual que los varones? ¿ofrecerán propuestas concretas? ¿responderán a la expectativa de la gente? ¿habrá violencia política de género? ¿brillará la inteligencia?

Muchas y más preguntas se hará la sociedad. Esperará respuestas precisas y claras, no rollos y mucho menos falsas promesas.

Hasta ahora, en la historia de los debates presidenciales en nuestro país, sólo uno estuvo a punto de influir de manera determinante en el comportamiento del electorado. El más visto de todos los que se han realizado, 34 millones de televidentes. Quizá porque fue el primero.

Debate de 1994. Hubo pleno consenso de que lo ganó, por mucho, Diego Fernández de Cevallos. Las encuestas lo confirmaron. Explicable por tratarse de consagrado tribuno frente a oradores de menor rango como el oficialista Ernesto Zedillo y el opositor Cuauhtémoc Cárdenas.

Lo inexplicable fue que Diego, después de ese arrollador triunfo, desapareció por semanas de la escena política, lo que permitió a Zedillo posicionarse, recuperarse de lo sucedido en el debate y ganar la elección.

En ese año sólo hubo un debate, también uno en 2000, dos en 2006, dos en 2012 y tres en la pasada elección.

La audiencia fue de 11 millones a 13 millones de televidentes en 2018.

¿Romperán récord las candidatas en 2024? ¿Superarán los 34 millones de televidentes de 1994?

Debido a las redes sociales, sumadas a los medios tradicionales, serían muchos más los que estén interesados en los debates, en plural porque el Instituto Nacional Electoral (INE) planea de nuevo que sean tres.

Por la enorme expectación que despierta la elección presidencial entre mujeres, por el récord que se espera y el prestigio democrático que aporta, más de una institución ha levantado la mano para abrir sus instalaciones, gratis, y ser escenario de alguno de los debates.

Una de ellas es el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec de Monterrey), que cada vez que se aproximan elecciones de este nivel, procura organizar votaciones internas con sus estudiantes.

La consejera Carla Humphrey, presidenta de la Comisión de Debates, ha dicho que las instalaciones del INE van en primer lugar.

Se analizan varios escenarios. Dependerá de la adaptación y las características de cada uno.

Probablemente el punto complicado de partidos y autoridades electorales sea ponerse de acuerdo sobre qué periodistas o comunicadores moderarán los debates; garantizar capacidad e imparcialidad.

El reto principal será lograr darle agilidad a los debates, que no sean acartonados ni rígidos como otras veces.

Las candidatas estarán ante la oportunidad de quitarle lo aburrido que a veces llegan a ser estos eventos.

Por lo pronto, la novedad de que sean mujeres las principales contendientes, daría mayor audiencia, como nunca antes se había visto.

@zarateaz1