Por Emilio Durán

  • Publicado por editorial Springer registra más de 10 mil descargas en inglés, a las que se suman las ventas en Asia: Julio Alberto Mendoza Mendoza
  • El texto se originó del trabajo de posdoctorado para el diseño, construcción y patentamiento de un brazo robótico

Coneme / Advanced Robotic Vehicles Programming, de Julio Alberto Mendoza Mendoza, egresado de la UNAM, y Víctor Javier González Villela, académico de la Facultad de Ingeniería, publicado por la editorial Springer en 2020, ha sido traducido al coreano y chino estándar debido al gran interés que generó en esos países.

El texto es una guía para aprender a programar vehículos robóticos con bibliotecas ardupilot y pixhawk automático, ambas tecnologías de código abierto con un alcance global. Específicamente se centra en los cuadricópteros, pero el conocimiento se puede extender fácilmente a vehículos tridimensionales como drones, submarinos y rovers

Este tipo de herramientas ha crecido drásticamente en popularidad debido a que el hardware y el software ofrecen una programación de tareas en tiempo real, con enormes capacidades de procesamiento de datos, interconectividad, bajo consumo de energía y soporte global para quienes desean desarrollar estos equipos.

“La idea del libro surgió durante mi posdoctorado en la Facultad de Ingeniería, con Víctor González Villela. Como parte de ese trabajo sacamos algunos prototipos con la Secretaría de Economía, ganamos el Premio Nacional al Inventor Mexicano del IMPI y decidimos publicar libros. El primero (que es este) salió en 2020; ellos (la editorial) decidieron hacer la traducción al coreano y a inicios de este año nos tradujeron al chino”, narró en entrevista el joven investigador.

El ingeniero fue galardonado en 2020 por el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) por el diseño, construcción y patentamiento de un brazo robótico con capacidad de volar, útil para llegar a zonas de desastre para auxiliar a helicópteros y aeronaves que se encuentran en sitios de difícil acceso por la altura.

Actualmente, Advanced Robotic Vehicles Programming registra cerca de 10 mil descargas en su versión en inglés, ya que se trata de un documento que se vende en línea a todo el mundo. La versión del texto en Corea tiene más de mil descargas y en China ya se contabilizan aproximadamente 300 en lo que va del año. También con editorial Springer, añadió Mendoza Mendoza, publicaron Drones to go, en 2021.

“Lo que me comentaba la editora es que no todos los libros tienen esa suerte. Entonces, realmente les gustó nuestro texto a estas personas en Asia, porque no todos los documentos son traducidos. Lo que hacen ellos es que revisan las ventas mundiales y si en determinado país ven que gustó la obra, ofrecen la traducción para que sea vendida, que fue el caso de nuestro libro”, agregó el ingeniero.

A partir de 2014 Mendoza Mendoza se ha enfocado en el desarrollo de sistemas robóticos aéreos llamados “tipo serpiente”, en el Centro de Investigación Avanzada de la FI y también en colaboración con expertos del Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, la Universidad Autónoma de Nuevo León y la Universidad Politécnica de Pachuca.

Del trabajo que realizó en su doctorado (un brazo robótico volador) cuenta con una patente y trabaja en la obtención de otras cinco, además de que ambos investigadores continúan con la preparación de estudiantes y están por publicar otros libros relacionados con la construcción de drones, y uno más en el cual narran su experiencia para obtener una patente.

Se espera, explicó Mendoza Mendoza, que a finales de 2022 pueda estar listo otro sobre patentes, el cual tiene el objetivo de ser ayuda adicional para los investigadores quienes quieren proteger el conocimiento generado, material especialmente útil ahora que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología pide a los nuevos expertos contar con estos títulos.

“Un requisito para seguir perteneciendo al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) es que se tengan registros de propiedad intelectual, incluyendo patentes, eso no se hacía antes. Como ya se solicita, nosotros queremos apoyar en este momento que se requieren este tipo de textos”, agregó.

Actualmente es miembro del SNI, compite por la autoría de algunas patentes contra Facebook por el llamado metaverso en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Recientemente se incorporó a la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas del IPN, impartiendo clases de mecatrónica, ingeniería y biónica; además, continúa la colaboración en la UNAM con Víctor Javier González Villela.