-Confía en derrotar al coronavirus
-Se fortalecería su proyecto reeleccionista
-Autoriza la compra de 100 millones de dosis

Por Mario Díaz

EL muro fronterizo, el apoyo económico por la pandemia, el cambio de política migratoria
para menores indocumentados (DACA), la reunión con ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR
y la vacuna contra el Covid-19 son, sin duda, los activos políticos principales del presidente
de los Estados Unidos, DONALD TRUMP, y su proyecto reeleccionista.

De último momento, el mandatario yanqui ha enrarecido la relación diplomática con
China y ha anunciado que la Unión Americana se prepara para aplicar la vacuna que
aniquilará el “virus chino” que tanto daño ha provocado a los estadounidenses.

Tal parece que, ante la proximidad del martes 3 de noviembre, día electoral, el presidente
anglosajón está apostando su resto a la vacuna que ponga fin la pandemia y neutralice el
poder destructor del virus SAR Cov 2 que dio paso a la enfermedad del siglo, Covid-19.

Sabe, bien que sabe, que actualmente las estadísticas en cuanto a preferencia electoral no
le favorecen y que es superado en dos dígitos por su rival político, el demócrata JOE
BIDEN.
De acuerdo a un recuento de la Universidad Johns Hopkins de los Estados Unidos, hasta el
pasado martes se habían contabilizado 3 millones 891 mil 893 contagios y 141 mil 845
defunciones, situación sanitaria sumamente grave que afecta a los 330 millones de
estadounidenses.

Los estados de Florida, Texas y California son los más perjudicados por la pandemia,
aunque Nueva York también resintió los efectos mortales del peligroso y letal coronavirus.
Es por ello que el presidente TRUMP ha decidido enfocar sus baterías reeleccionistas en la
vacuna que permita recuperar la salud de sus representados y reactivar la economía,
deteriorada por la contingencia sanitaria de marzo a la fecha.

En su afán de lograr el voto popular, ha flexibilizado su política migratoria respecto a los
estudiantes indocumentados; autorizó un primer bono de apoyo con la legislación Care
consistente en mil 200 dólares a cada ciudadano o residente legal con número de seguro
social y prepara un segundo cheque bajo la Ley Héroes; ha “endulzado el oído” a la
comunidad latina con la reunión con AMLO; ha hecho hincapié en que el muro fronterizo
ha contribuido a detener la pandemia y, tal parece, la cereza del pastel que lo llevaría a gobernar un período más de cuatro años el país más poderoso del planeta: la vacuna contra el Covid-19.

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (0MS) asegura que no habrá ninguna
aplicación antes del primer trimestre de 2021, la realidad es que el Departamento de
Salud y de Defensa de los Estados Unidos, han autorizado la adquisición de 100 millones
de dosis que tendrán un costo de mil 950 millones de dólares.

Luego de ser aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados
Unidos (FDA por sus siglas en inglés), se concretaría una segunda remesa consistente en
500 millones de dosis. Las empresas farmacéuticas Pfizer y BioNT serán quienes provean
el medicamento al gobierno yanqui.

De ser así, la preferencia electoral de los habitantes en la tierra del tío Sam podría
favorecer al millonario neoyorquino, en eventual apuesta de su resto político para
resolver el grave problema de salud que enfrenta el país.

Si bien es cierto que la opinión gringa sugiere que DONALD TRUMP no enfrentó
correctamente la pandemia, también es cierto que la aplicación de la vacuna podría
cambiar esa perspectiva.

Eso de las vacunas anti Covid-19 trae a colación la carrera sanitaria por lograr la anhelada
inmunización y, en otra lectura, el millonario negocio que ello representa.
En Rusia, el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología de
Gamaleya avanza rápida y positivamente en su vacuna Afifavir. El gobierno ruso la
cataloga como la “primera vacuna doméstica”.

En el Reino Unido, la Universidad de Oxford en coordinación con la farmacéutica
Astrazeneca se encuentra en la fase de prueba con humanos de su vacuna, comprobando
hasta el momento que produce anticuerpos.

Lo que bien pudiera interpretarse como la luz al final del túnel.
DESDE EL BALCÓN:

I.-Por supuesto que tiene razón el doctor HUGO LÓPEZ GATELL, subsecretario de Salud,
respecto a que no existe evidencia científica acerca de los presuntos beneficios del dióxido
de cloro para combatir la enfermedad Covid-19.

Sin embargo, pruebas testimoniales de pacientes, médicos, resultados de laboratorio y
notarios públicos arrojan un criterio distinto.

Ante el terrible avance de la pandemia, doctores y científicos recuerdan lo anotado en el
apartado 37 de la Declaración de Helsinky, que establece claramente que los médico
tienen la potestad de hacer uso de cualquier recurso para salvar vidas ante la falta de un
fármaco autorizado.Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que no existe
cura para el Covid-19 Cierto, muy cierto, tema sumamente controversial.

II.-En Notimex, la Agencia Noticiosa del Estado, el problema sindical parece no tener fin.
Resulta que el Sindicato Único de Trabajadores de Notimex (SutNotimex) que lidera
ADRIANA URREA incrementó su exigencia de 150 a 230 plazas laborales para poner fin a la
huelga. En contraparte, los integrantes del Sindicato Independiente de Notimex
(SiNotimex) que encabeza JESÚS RODRÍGUEZ consideran como desproporcionada la
exigencia. La pregunta es ¿se pondrán de acuerdo?

III.-Sería por demás conveniente que la Secretaría del Ayuntamiento en este puerto
fronterizo a cargo del licenciado FEDERICO FERNÁNDEZ MORALES tomara cartas en el
asunto para evitar que crezca una divergencia entre la Dirección de Comunicación Social y
un medio de comunicación digital.

Son momentos de “aplanar curvas”, no para incrementos negativos que en nada
favorecen al alcalde MARIO ALBERTO LÓPEZ HERNÁNDEZ.